miércoles, 27 de agosto de 2014

Patricia

Este relato es real, cuenta lo que me sucedió con un antiguo amor y cómo se despidió de mí. Vivir con eso en la conciencia no es grato, les dejo mi historia, ustedes son libres de creer o no.
Cuando tenia quince años tuve una novia, la amé como puede amar un adolescente a esa edad, fue un ir y venir de rompimientos y reconciliaciones, asi pasaron casi dos años. Un día, cansado de todo eso sin mas di por terminada la relación, no la busqué ni le llamé, ella tampoco lo hizo, supuse que había entendido y me di a la diversión, era un niño!! Yo sólo quería divertirme y salir con muchas chicas, aunque no terminaba de olvidarme bien de Patricia, Patito, como le decía de cariño.
Pasaron los años y la comunicación fué nula, me enteré por otros amigos que se había casado, me dolió en el alma, a pesar que ya no eramos nada y que fuí yo quien la cortó. Habían pasado cinco años desde que salimos de la secundaria, y aun podía recordarle con ese uniforme, y su cara de niña.
Dos años mas tarde yo también me casé, lamentablemente mi matrimonio no ha funcionado, y jamás podremos tener hijos, me arrepiento tanto de no haber acabado con ese matrimonio en su momento, cuando hubiera valido la pena acabar con algo que no me hace felíz, soy un cobarde.
Hace un año la encontré de nuevo,esperaba un taxi para ir a trabajar la distinguí entre muchas personas que estaban junto a ella, mi corazón latía como hace mucho que no lo hacía,y me puse igual de nervioso que cuando me le declaré en la graduación, parecía un tonto, ella seguía igual de bonita, pero mas firme, mas fuerte, segura de si misma. La maternidad y los años le habían sentado de maravilla. Me orillé para saludarle, lo hizo tan efusivamente con un abrazo fuerte diciendome el gusto que le daba verme de nuevo, le correspondí dándole un prolongado beso en la mejilla mientras su perfume inundaba mi sentidos y me transportaba de nuevo a los quince años. Me ofrecí a llevarla a su trabajo, ella accedió, pues se le hacía tarde, fuí felíz en ese momento.
Platicamos de muchas cosas en ese pequeño instante, estaba divorciada para mi favor, tenía una hija hermosa igual que ella, y por lo que me decía no salía con nadie, pues se había dedicado a su hija solamente desde que se divorció.
-Pues te sentó el divorcio- le dije, soltó una risa tipica de ella, y asintió.
-La verdad es que si, mas vale solo, como dicen o no Daniel?
-Pues eso dicen.
Sentí la pedrada quebrando mi cabeza, pero ella no sabía nada, sabía que me había casado, pero no que mi matrimonio habia sido un intento fallido y patético. Me hubiera encantado tener la fuerza de ella, su entereza y la determinación que tenía.
-Vivo de nuevo con mis papás, si recuerdas dónde verdad?, cuando quieras me puedes visitar.
-Claro!!- contesté con una emoción no muy controlada.
Pasaron varios días y por fin, me animé a visitarla, fué un momento perfecto, su compañía era lo único que yo necesitaba, recordé en ese momento que nunca había dejado de quererla, que nadie podía sustituirla y que fuí, bueno soy, un perfecto imbécil, por haberla lastimado tanto. Sin embargo ella jamás me reclamó nada, dijo que eso había pasado cuando éramos casi unos niños, que ya no importaba. Seguía siendo la misma chiquilla simpática y amable, comprensiva como siempre, a quien todos buscaban para pedir un consejo, para ser consolados o recibir una palabra de aliento, era extraordinariamente gentil.
-"Eres perfecta"- pensaba- "por que ese idiota te hizo sufrir tanto? no te lo mereces!! ... tampoco lo que yo te hice"
La noche pasó volando y cuando me di cuenta eran las 3 am. Todo pasó increiblemente rápido, el amor correspondido, las ganas de estar juntos siempre, nos hicimos novios inmediatamente,pareciera que no pasaron trece años, volvimos a la adolescencia y volvió aquel amor empedernido de tanto tiempo.
Cada vez era mas difícil despedirme, quería estar con ella para siempre, y lo mejor de todo fué que ella me correspondía, también dijo que me quería y que siempre me había querido. Le prometí regresar todos los días, detestaba la idea de volver a mi casa con la esposa que no quería, detestaba aun mas el mentirle, ya que nunca le dije la verdad.
-Solo Dios sabe por que hace las cosas Daniel, solo el sabe por que nos juntó de nuevo.- esas palabras estan en mi mente todo el tiempo. No quería llegar a mi casa, y menos a esa hora y escuchar solo quejas y reclamos. En fin, tenía que llegar.
El fin de semana se hizo larguísimo sin ella, fue muy dificil no pensar en que estaría haciendo o si alguien mas la pretendía. Moría de celos sin razón, no debía celarla, que me pasa?? -Parezco idiota-
Pero que estaba haciendo?? no me podía enamorar, soy casado!! hay cosas que no se pueden controlar. Maldita sea mi suerte.
Seguí viendola, muchos meses, era su pareja formal, me conocieron sus padres y su hija, todo era perfección,hicimos planes, le hablé de matrimonio e hijos, quería estar con ella para siempre.... sólo que nunca me separé, le dije eso para que no me dejara, ya que era demasiado correcta y decente para andar con alguien casado. Me moría si me dejaba, por eso le mentí, no es justificante, no quería dejarla, pero tenía que tomar una decisión. Los días siguieron pasando y yo parecía ser el hombre mas feliz del mundo.
La conciencia me mataba.
Un día decidí ya no regresar, no le di la cara, no le llamé, me porté como el mas estúpido animal, ya no podía seguir mintiéndole pero tampoco tuve el valor de verla a la cara y decirle "ya no", volví hacerle lo mismo, la volví a lastimar. Me llamó un par de veces pero al ver su número no contesté. No insistió mas, solo me mandó un pequeño mensaje diciendo: "Ya entendí", morí.
Pensaba que eso era lo mejor, no podía dejar a mi esposa, ella es sola en el mundo, no tiene familia solo me tiene a mi, estoy por ella por compasión, no por amor.
Pasaron muchos meses y yo me aparté completamente del círculo de amigos, no quería que me preguntaran nada, tampoco quería saber si ella salía con alguien, no debí, no debí apartarme tanto, no se si hubieran cambiado las cosas, pero aún asi hubiera estado con ella cuando me necesitó. Bah! el hubiera no existe.
El día de mi cumpleaños sonó mi celular a muy temprana hora, contesté.. era ella!! mi Patty, mi Patito.!! no sabía que decirle, moría de vergüenza, aun se acordaba de mi cumple y llamó para felicitarme, a pesar de lo malo que fuí con ella. Me dijo que siempre recordó esa fecha a través del tiempo, me deseó todo lo mejor del mundo, yo me sentía miserable, tenia ganas de decirle que la seguía amando y que quería regresar, pero conociendola me habría mandado muy lejos por no decir groserías, tenía una dignidad admirable y un caracter fuerte, era noble, no tonta. Hablamos un rato, y jamás hubo queja alguna,sólo me recordó lo mucho que me amaba y que me iba a amar siempre, a pesar de la distancia, del tiempo, que no importaba lo que pasara, ella siempre estaría ahi, para mi.... No la merecía.

Ese mismo día por la tarde me llamó mi amigo Juan, es amigo de ambos en realidad, el tenía una relación cercana con ella y su familia, lo noté algo triste o preocupado, pensé que solo estaba jugando como siempre, y que llamaba para felicitarme, pero al ponerse serio mejor pregunté:
-Te pasa algo Juan?
-Si, pero no sé cómo decirte... es que pasó algo... se que es tu cumpleaños, no quería hablarte pero lo creí necesario.
-Dime que pasó, no me asustes.
-Es que... - dudó en soltarlo- Patty tuvo un accidente Daniel, un accidente horrible.
-Que?!?!?! pero como ?? que le pasó ?? dime que está bien por favor!!!
No pude mas y lloré, a Juan le costaba mucho decirme todo eso, pues el también la apreciaba mucho, vió de cerca el dolor de su familia y la tristeza de su pequeña hija al ya no tener a su mamá.
Juan estuvo con ellos en todo momento, el me contó como había estado todo, fué a dejar a su hija a casa de su papá, pues como cada semana le tocaba irse con el, por fin se había comprado su coche, ese coche que tanto esfuerzo le costó y que tanto había querido, venía por una avenida transitada y al parecer un imbécil que manejaba ebrio la cerró provocando que diera muchas vueltas hasta volcarse en un canalón.
-Juan, no te quedes callado dime como está por favor!!!
-Lo siento Daniel, en realidad lo siento mucho- Juan lloraba como un niño-
-NO!!
-Daniel cálmate, no se pudo hacer nada, murió instantáneamente, salió proyectada por el parabrisas, se le destrozó la cara.
Yo no podía parar de llorar, jamás me había sentido tan triste y con ganas de morir para estar con ella. Me sentía como un niño desconsolado, no sabía que hacer, quería que todo fuera broma.
-Hace cuanto pasó?
-Tres días, murió la madrugada del sábado, apenas la sepultamos hoy, esperaban a familia de otro estado.
-Tres dias?? no, no puede ser, ella me habló para felicitarme, me llamó en la mañana!!!
-Alucinas Daniel, murió desde el sábado, hoy es lunes. Tal vez soñaste.
-Claro que no, no esto no puede estar pasando!!.
Colgué el telefono agobiado, y le hablé mal a Juan, como si el tuviera la culpa, al salir del trabajo me esperaban en casa pero yo no podía disimular, todos me preguntaban que me pasaba, yo solo decía que me sentía mal. Así dejé pasar esa noche, no pude dormir, cerraba los ojos y veía su cara, su hermosa cara sonriendome, ya no la vería mas!! eso me estaba matando.
Esperé un día mas, un día eterno, y fui a buscar a su mamá, la encontré destrozada, toda la familia estaba inconsolable, y que decir de la pequeña no podía dejar de llorar.
Le confié a su mamá lo de la llamada, tampoco lo podía creer, sólo lloraba y decía que su hija hasta en el cielo se preocupaba por los demás. Su hermano corrió a traerme el celular, y efectivamente, había una llamada el 13 de junio a las 8:07 am, a mi celular, nadie daba crédito a lo que pasaba, no lo podíamos creer, pues ella falleció dos días antes. Algo helado pasó por mi espalda, tuve miedo.

-Quiso despedirse de ti, no sabes cuanto te quería- dijo llorosa e impactada a la vez.
-Si lo sabía señora, pero no la supe valorar.
Me despedí de su familia, la pequeña Fernanda me abrazó fuerte mientras yo veía su rostro reflejado en el de ella, enseguida su hermano hizo una expresión de sorpresa no muy común y algo escalofriante:
-Que??!! -preguntamos al unísono-
-El mensaje-dijo temblando- míralo tu Daniel..
"No importa la distancia, el tiempo y el espacio, eres el amor de mi vida, siempre te voy amar, desde en donde esté cuidaré de ti... intenta ser feliz amor" . Fué justamente lo que me dijo por el cel.
-Se fué con el pediente de su hija,y de ti,se fué queriendo darte el último adios- dijo su mamá con una notale congoja.
Sentí escalofríos y unas ganas de llorar inmensas.
Estaba guardado en la memoria del teléfono, nadie mas lo había tocado, solo hasta ese momento que su hermano lo vió. El mensaje tenía fecha del 13 de junio del 2013, a las 9 am.
Como les dije al principio, esto es real, claro que está redactado, pero fué lo que me pasó hace apenas unos meses, dejo a su elección la credibilidad, sólo espero que les sirva para que no dejen de lado las cosas importantes, pero sobre todo siempre díganle a esa persona cuanto la o lo quieren, quizá mañana sea tarde.
Que no les pase lo mismo que a mi.

martes, 12 de agosto de 2014

El hombre del bosque

Cuando era pequeña, esta chica a la que le ocurrió la historia y su hermano, dos años menor, solían quedarse solos en su casona familiar mientras sus padres trabajaban. Vivían en el campo, en una casa grande, y uno de esos días decidieron salir a jugar fuera y terminaron paseando por el bosque, al norte del pueblo de donde vivían.
Un día ambos niños vieron a un hombre sentado en una piedra. En lugar de tener miedo, la curiosidad les hizo acercarse. Aquel hombre era un anciano que vestía una túnica larga y blanca, igual que su larga barba, que le llegaba hasta el pecho. El hombre les vio y les hizo un ademán para que se acercaran. Los niños, confiados, se acercaron al extraño, y curiosamente se sintieron muy a gusto desde el primer momento, como si transmitiera su propia paz.
Sin hablar, el anciano con pinta de profeta, alzó las manos y con gesto de preocupación las posó sobre la frente del pequeño, el hermano menor (de seis años). Cerró los ojos y murmuró algo que ninguno de los dos niños pudo entender. Después se alejó de los niños y desapareció en el bosque.
Al día siguiente aquel hombre fue encontrado muerto por causas naturales bajo un árbol.