miércoles, 30 de abril de 2014

El teléfono

Lo que os voy a contar le sucedió a mi madre cuando yo era todavía muy pequeña. Esto ocurrió poco después del fallecimiento de mi padre en un accidente de tráfico, dejándonos solas a mi y a mi madre.
Según cuenta ella, una noche lluviosa, mientras leía un libro en el salón, el teléfono empezó a sonar, ella, extrañada por lo tarde que era, preocupada, descolgó el teléfono y preguntó quien era, pero nadie le contestó. Unos instantes después, el teléfono volvió a sonar.
Ella dudaba y se sentía insegura, sola, conmigo pero sola y el teléfono no paraba de sonar.
Al fin, se dispuso a coger el teléfono de nuevo, pero nada, no había nadie al otro lado, no contestaban, por lo que, aterrada subió a mi habitación y me cogió en brazos, según ella para no sentirse desamparada en medio de la noche.
Claro, en los tiempos que corren.
Aún no se había sentado en su sillón, volvió a sonar el teléfono?
Harta y decidida para batir el miedo que sentía, contestó al teléfono, y de nuevo? nada, nada se oía. Entonces, llamó a la policía y explicó lo sucedido. La policía la tranquilizó y le dijeron que localizarían la llamada.
Más tranquila, se sentó pero sonó otra vez, cogió el teléfono tranquilamente pero nadie contestaba. Muerta de miedo, insegura y temblorosa, sonó repetidamente el teléfono y con paso titubeante se acercó, descolgó y una voz dijo:
Señora, hemos localizado su llamada, la llamada proviene de su propia casa.
Teníamos dos teléfonos, el del salón desde donde hablaba ella con la policía y el otro, el de la habitación de mis padres....

jueves, 17 de abril de 2014

Los fantasmas de la ruta 666

Si usted decide seguir viajando a o largo de la ruta 66, pronto
se encontrará Catoosa, Oklahoma (USA), al conducir a través Catoosa, recuerde
que debe permanecer en la ruta 66: si usted toma un giro equivocado y termina en
la carretera 412, a unas 6 millas de Catoosa, no pocos le informarán de un
incidente que muchos otros han atestiguado haber vivido. Una vez que
llegue al cementerio de Timber Ridge ya no hay vuelta atrás: ahí es donde un pequeño niño nativo americano ha sido visto,... e incluso golpeado por más de un conductor. El pequeño se observa detenido a lo largo de la carretera con su bicicleta, donde un vehículo lo atropelló y lo
mató. Fue enterrado en el cementerio mismo, en la primera fila junto a la
puerta, cerca de la parte inferior de la colina. Varias personas juran que al
atravesárseles, sintieron realmente cómo golpearon al niño,... y encontrar
huellas de pequeñas manos ensangrentadas en los parachoques de sus coches.
Otros lo han visto de rodillas a lo largo de la carretera, mientras que algunos
otros incluso han asegurado haber sufrido daños en sus vehículos,
después de golpear al niño que luego se desvanece,... Recuerde que
cuando viaje a Catoosa, cerca a la ruta 66, no viaje por la carretera 412 a
menos que quiera a mirar a ese niño fantasma a la cara.

El Reno es otra ciudad a lo largo de la Ruta 66 que cuenta con su propia leyenda. Recorriendo
por el camino que se conoce como "la Ruta de la Madre" de El Reno, y entre éste
y Weatherford, usted se encontrará con el fantasma de un hombre jorobado. Lleva
un abrigo marrón y un sombrero que es de "estilo bogies", cubriéndole los ojos. Le encanta aparecer en las noches de niebla o de lluvia. Algunas personas se han detenido a lo
largo de la carretera a recoger a este misterioso hombre sólo para ver que él
pide dejar el vehículo tras un corto tramo, carretera más adelante,... para
luego ver pasmados cómo su imagen se mantiene como caminando frente a ti, en la
misma carretera, ¡pero lo verás así flotando por varias millas delante de TI!