martes, 29 de octubre de 2013

Mi abuela

Hola mi nombre es Hernán y lo que les voy a contar me lo contó mi abuela lo que le sucedió a mi ella en Honduras en el departamento de Francisco Morazan en una aldea llamada Sabanagrande. Vivían muy alejados del pueblo casi por el cementerio vivía una señora con 3 hijos en esa casa pasaban cosas espeluznantes a partir de las 6:00 pm en adelante las láminas chillaban como si algo estuviera caminando sobre ella, se escuchaba gente hablando en la cocina, las ollas y trastes se rompían en la noche. Una vez de esas mi abuela salió a ver que pasaba y lo se encontró fue un animal negro con unos ojos rojos que la quedó viendo. i abuela se asustó mucho. En otra, mi abuela se quedaba sola en eso ella se durmió en la cama y ella sintió que algo se acostaba sobre ella y después le movían la cama como si alguien quisiera que ella no estuviera en esa casa pero lo más extraño fue cuando la puso en venta, solo una señora se la compraba supuestamente ella hacía cosas malas como brujería se la vendió a una cantidad muy baja... espero que le haya gustado la historia a lo que me conto gracias por haberla leído espero qu escribir otra historia para que sepas lo que le pasa a algunas personas...

miércoles, 16 de octubre de 2013

13 niños en una tumba

Esta terrible historia sucedió en uno de estos pequeños pueblos del interior en los que la mayoría de sus habitantes son viejos y tan sólo hay 5 ó 6 niños.
Precisamente, varios de estos niños estaban jugando una tarde al escondite, en los alrededores de la vieja iglesia y el cementerio.
La fatalidad hizo que tres de los niños se escondieran en un ataud que había preparada para enterrar a un anciano esa misma tarde. Los niños se quedaron allí mucho rato y al final se quedaron traspuestos. Se despertaron oyendo golpes sobre la tumba. PUM...PUM...PUM...
Uno de ellos al final intentó abrir la tumba, pero un gran peso había encima... eran cerca de 100 kilos de tierra.
Los niños fueron enterrados vivos, y esto se supo porque alguien encontró al viejo en una urna de cristal y pensó: Si el muerto está aquí, y la tumba pesaba algo..., ¿a quién hemos enterrado?
Se sacó la tumba rápidamente y allí estaban los tres niños, agarrados de la mano y asfixiados...
Un tiempo después, uno de los habitantes de ese pueblo, estaba en el frente de su casa, tomando un descanso, luego decide pasar por el lugar donde los 3 niños habían sido enterrados vivos, y cuando paso por ese callejón, encontró a los 3 niños de pie que le decían:
"No es necesario estar bajo tierra para saber que estas muerto"