lunes, 27 de mayo de 2013

Aka Manto (Capa Roja)

Cuenta la historia que "Aka Manto" se dice que se trata de un hombre el que se vio obligado a cubrir su rostro con una  mascara blanca ya que habia tenido muchos problemas por ser muy apuesto.Se esconde en el ultimo cubiculo del baño de chicas a las cuales al entrar les pregunta: "¿Qué prefieres, capa roja o capa azul?" 

Si la respuesta fuera Rojo Una muerte violenta espera, hace cortes en la garganta o la cabeza de manera que la sangre fluira hacia abajo de la espalda haciendo parecer una "capa" roja. En cambio si la respuesta fuera Azul "Aka Manto" toma el cuello de la victima y la asfixia hasta que su rostro se ponga azul.

Aun si eligieran otro color, el suelo se abriria debajo y unas manos blancas te arrastrarian al mismo infierno. Tambien se dice que estas manos podrian salir del baño en el que esta uno sentado... y jalarte.

En otras versiones de esta historia se llama "Akai Kami" donde pregunta si prefieres el papel rojo o el azul, fuera como fuera el resultado de las respuestas es el mismo: Rojo> degollacion y Azul> asfixia

domingo, 12 de mayo de 2013

El loco que se aparece en España

Una pareja viajaba en coche por un sitio boscoso alejado de la civilización, era de noche. El chico se había alejado de las carreteras principales y no se veía ninguna luz.

Su novia empezó a buscar alguna emisora de radio interesante y dio con una de noticias. El locutor pidió atención a los oyentes y contó que un enfermo mental peligroso había escapado de un sanatorio. La policía le estaba buscando y habían perdido la pista en una gran zona boscosa.

- ¿Te imaginas que ese loco esté por estos bosques?. -Preguntó la chica a su novio.
- No digas tonterías cari, ¿tú sabes la cantidad de bosques que hay en esta región? -respondió el chico.

De repente, ¡PLOF!, ¡PLOF, ¡PLOF!, ¡PLOF!, ¡PLOOOOOF!… el coche se paró.
- ¡MIEERRRRRRDAAAA! Nos hemos quedado sin gasolina! -exclamó furiosamente el chico.
- ¿Y ahora qué vamos a hacer? no hay ningún pueblo cerca, no se ve ni una luz-, susurró sollozando la chica.
- Tranquila, ahora mismo cojo la garrafa de emergencia y me voy a buscar alguna gasolinera o alguna casa donde pueda llamar por teléfono.
- ¿No me irás a dejar sola? ¿verdad? – dijo la chica.
- Eres una histérica, no te va a pasar nada, cierra los seguros de las puertas y ya está, no tardaré en regresar- respondió el novio.

Así que el chico cogió la garrafa, cogió la linterna, dio un beso a su novia y partió.

La chica cerró los seguros de las puertas, se fue al asiento de atrás, se tapó con una manta y se acurrucó muerta de miedo.

El tiempo pasaba, una hora, otra hora, y el chico no regresaba. La chica cada vez más nerviosa miraba su reloj debajo de la manta.

De repente… ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, unos fuertes golpes en el techo del coche, la chica intentó gritar, pero apenas un hilillo de voz salió de su garganta.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!,

El ruido no cesaba, cada vez los golpes más fuertes.
La chica, aterrorizada, pedía a Dios que pronto viniese su novio.
¡PLOM!
¡PLOM! ¡PLOM!

Al rato la chica escuchó otro sonido, era la sirena de un coche de policía que se detuvo a su lado.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!
El ruido seguía.

Un agente se acercó a la puerta de atrás donde estaba la chica.
- Abra la puerta por favor, soy agente de policía.
La chica abrió la puerta.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!,
- Por favor señorita, salga del coche y acompáñeme, pero ante todo no mire para atrás, no se le ocurra mirar a su coche -dijo el agente.

¡PLOM!,
¡PLOM!, ¡PLOM!,

La chica, haciendo caso omiso de las indicaciones del agente, miró hacia atrás, hacia su coche.
¿A que no sabéis lo que vio?
A un loco, encima del techo del coche, dando golpes con la cabeza cortada de su novio.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!.