miércoles, 27 de marzo de 2013

De noche sola en el campo

Un día sábado yo me quede a dormir en la casa de mi abuela, estaba completamente sola todos se habían ido. YO me encerré en la pieza de mi abuela a mirar tele en eso me llama mi amiga, y me dice q vea el canal 7 yo lo puse y apareció q una niña andaba por las calles según lo q decían en ese canal esa nena había muerto hace mucho tiempo en el campo y yo me dije a sí misma “yo estoy en el campo”!! Yo mire por la ventana y juro q la vi!!Me asuste un montón así que cerré puertas y ventanas cerré completamente todo y me quede con la luz prendida me quede viendo tele y escucho un ruido del baño creí q era el gato de mi abuela y no era fui a ver q había en el baño y no había nada me miro en el espejo y se me apareció!!Yo me asuste tanto q grite y salí corriendo a encerrar me en la pieza saque el espejo de mi pieza y el de mi abuela…y asta hora no me miro en los espejos de noche y no quise volver más a dormir en lo mi abuela les conté estoy a mis tías y abuelos y me dijeron q lo de la niña es verdad ella anda por los campos y yo asta a hora no salgo de mi casa de noche al menos q salga con alguien...


martes, 19 de marzo de 2013

Vigila las patatas

En una pequeña ciudad de España, un padre que tiene un pequeño bar, contrata a su hijo en verano para que le eche una mano con los turistas que llegan a la ciudad en esas fechas. El hijo no es muy trabajador, de hecho es bastante despiste, por lo que su padre le encomienda pocas tareas y todas ellas fáciles.
Una tarde-noche, con el bar aún vacio, el padre debía ausentarse una media hora, por lo que dejó encargado del bar a su hijo. No había nadie, por lo que lo único que tenía que hacer era prestar atención a unas patatas fritas que había dejado friendo en la freidora. El chico le dice que no se preocupe, pero viendo un partido de fútbol que echaban por la tele se olvida de las patatas. El teléfono suena a los pocos minutos y al responder oye una voz que le dice “vigila la freidora” y cuelga.
El chico piensa que es una broma del padre, pensando que se le habían olvidado las patatas. Pero aún era pronto para ir a verlas, por lo que sigue mirando el partido. Pocos minutos más tarde vuelve a sonar el teléfono. Lo vuelve a coger y es la misma voz de antes con la misma advertencia. Aún no es hora de sacarlas, pero alertado por esas dos extrañas llamadas de teléfono, decide ir a ver qué es lo que pasa.
Una vez delante de la freidora se da cuenta de lo que le advertía el teléfono. Al levantar la cesta de las patatas, descubrió la cabeza de su padre, medio frita.