lunes, 30 de diciembre de 2013

Las cuevas de Isla de Pascua

Era nuestra cuarta expedición a Rapa Nui. En cada una habíamos cartografiado la isla y las cavernas, sorprendiéndonos con una serie de hallazgos.
Pero encontrar en una isla tan pequeña, tan distante, un sistema de galerías naturales de más de seis kilómetros, fue algo asombroso”. Quien habla es Jabier Les, presidente de la Sociedad de Ciencias Espeleológicas Alfonso Antxia, la entidad española que lideró un estudio tan sorprendente como revelador: el descubrimiento en detalles de los secretos de las cuevas de Isla de Pascua, el lugar donde se refugiaban los nativos en sus guerras internas y antes de la llegada de los occidentales.
Hasta hace una década, las galerías subterráneas -las accesibles- suscitaban el interés de operadores turísticos en Rapa Nui y afloraban historias sobre isleños que aún dormitan en sus escondites, emulando la vida de sus antepasados.

Pero Les y su equipo de espeleólogos (exploradores de cavernas), en conjunto con expertos italianos y arqueólogos chilenos, recorrieron los lugares más recónditos del sistema de cuevas, confirmando que es el mayor complejo de cuevas de lava del país y el número 11 en superficie de todo el mundo. “Ha sido una revelación, sabíamos que existían estas cuevas, están ahí hace siglos, pero no se había tomado en cuenta la variedad, cantidad y singularidad”, señala el administrador de Conaf del Parque Nacional de Rapa Nui, Enrique Tucki.
Jabier Les cuenta que las expediciones, iniciadas en 2005, se abocaron al estudio del sector de Roiho (al norte de Hanga Roa), donde se hallaron 45 cuevas con evidencias arqueológicas. Allí encontraron una treintena de osamentas humanas, puntas de flecha, lanzas, hachas, utensilios y petroglifos.
En esos sitios -cuentan los expertos- se refugiaron los pascuenses en el siglo XVI, cuando su cultura estuvo al borde del colapso, por la grave degradación medioambiental y las duras guerras tribales desatadas por la sobreviviencia. “Los usos más conocidos son en los períodos de guerras de tribus, cuando se transforman en cámaras secretas donde se protegían y también como sitio para recolectar agua y realizar cultivos agrícolas”, dice el arqueólogo de la U. de Chile Claudio Cristino, que estuvo en la expedición.
Según Cristino, había 20 mil personas en un medioambiente frágil que, al verse sobrecargado y agravado por hambrunas y sequías, gatilló la crisis social que los llevaría al borde del colapso, al fin de la era de los moai y al inicio del culto al Hombre Pájaro, poco antes de la colonización occidental.

lunes, 16 de diciembre de 2013

La novia Italiana

Julia Buccola Petta, muere por causa de un mal parto. Fué enterrada con su traje de novia. Al poco tiempo su hija ,Filomena Buccola, dice tener unos sueños extraños en los que su madre regresa, esta le dice que exumen su cuerpo de la tumba. Filomena realiza los trámites necesarios y consigue el permiso nada más y nada menos que seis años después. Julia Buccola Petta al ser exumada estaba julia incorruptaincorrupta, su cuerpo estaba intacto después de tanto tiempo.
Estatua de Julia, Cementerio de ChicagoTodo esto llama la atención, pero es mucho mas sorprendente el hecho de que numerosos testigos dicen haber visto a la novia italiana vagando por el cementerio. Además muchos aseguran haber percibido un extraño olor a rosas, cosa imposible ya que en los alrededores no hay rosas, y es más, las rosas no crecen en pleno mes de Noviembre, al menos en Chicago.
Muchas apariciones y casos de poltergeist van acompañadas de extraños olores que no corresponden a nada cercano que los pueda emitir. ¿Serian los capullos de rosa que llavaba Julia el día de su boda?.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Esa mirada

Oscuridad. Solo eso, además de un frió intenso y sobrecogedor. Estaba tumbada en el suelo. El cansancio la dominaba. Simplemente abrir los ojos era un suplicio para ella. Sentía que el cuello le pesaba. El dolor no la dejaba pensar en nada mas. No se acordaba de quien era, de donde vivía... de su vida.
Pero recordaba algo, una mirada... La mirada mas fría que te puedas imaginar. Una mirada que puede leer tu alma, tus pensamientos. Primero escudriña en tu interior, y luego se dedica a observar el exterior. Esa mirada solía provocar miedo, pero a ella le infundió respeto. Ya se empezaba a acordar...
Puso todo su empeño en levantarse. Colocó las manos sobre el suelo. Estaba mojado. Un charco la rodeaba. No se atrevió a abrir los ojos... Puso todo su peso en sus brazos, pero resbaló. Lo volvió a intentar varias veces, pero no dio resultado. Estaba a unto de desistir, cuando notó una mano agarrando la suya. Dio un tirón e hizo que la chica se levantará.
Abrió los ojos, y se chocó con la misma mirada que había recordado hace solo unos minutos. Un hombre alto, delgado pero fuerte, de pelo negro, como sus ojos, la tenía cogida de la mano suavemente y la miraba con curiosidad. Se sostuvieron la mirada el uno al otro. Todo signo de dolor y cansancio desapareció. Su mirada era fría, pero también reflejaba dolor y restos de una mala vida. Sintió compasión por el. Pero la chica se fijó en sus labios rojos como el fuego, y de que en ellos había sangre. Se asustó y se apartó de el. Entonces miró a su alrededor. La habitación estaba en desorden, como si allí hubiera habido un forcejeo. Luego miró al suelo. A su alrededor había un charco de sangre. Intentó gritar, pero ningún sonido salió de su boca.
Él se sentó en una silla, tapándose la cara con sus manos.
Lo siento... dijo en un susurro
Ella no sabía que decir. Estaba asustada. Su cuerpo no respondía normalmente. Se sentía más ligera, pero que tenía un gran peso a la espalda. No sabía que pensar. No recordaba que había pasado.
Que... ¿Qué ocurre? preguntó.
El hombre vaciló unos segundos. Luego subió lentamente la mirada hacia ella, y dijo:
Te he matado, como he echo con muchas otras personas... Han sido tantas que ya ni soy capaz de contarlas. Cada vez que se pone el sol mi cuerpo me lo pide... La sangre... es mi fuerte y mi debilidad... Y ahora también es la tuya.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El invitado

Desde el momento en el que Luis entró a la casa se sintió observado por alguien. Pero sabía que esto era algo ridículo, pues el viejo Pedro había muerto una noche antes y él no tenía familiar alguno, ni mucho menos un amigo que pudiera estar ahí.
Luis no quiso prestar atención a esto, pues creyó que solamente eran sus nervios traicionándolo en el peor momento posible. Por lo tanto, se dispuso a recorrer la casa de un lado a otro lo más rápido que pudo.
Cada vez que Luis pasaba junto a uno de los varios cuadros que colgaban de las paredes de la casa, por alguna extraña razón se volvía a sentir observado, como si las personas retratadas en las pinturas fuesen quienes no lo dejaran de mirar rencorosamente por haber entrado a la casa.
Sin embargo, una vez más, Luis no prestó atención a algo que sabía era imposible. Luego de haber recorrido la casa entera, Luis creyó encontrar lo que tanto buscaba, una sólida y pesada puerta de acero oxidado.
Tras forzar la cerradura de la puerta, al igual que lo había hecho antes con la puerta de la entrada, Luis fue ágilmente al interior del cuarto ahora abierto, y de inmediato su atención se posó en un altar en el que se encontraban algunas velas casi extintas y otra pintura más.
Al ver el cuadro, un escalofrío recorrió el cuerpo de Luis, pues quien estaba retratado en la pintura no era otro sino el viejo Pedro. No obstante en ella, el viejo tenía un semblante oscuro y perturbador, incluso podría decirse: diabólico.
Hasta ese momento Luis nunca había hecho caso a todos los que decían, que al pasar de noche por la casa del siniestro viejo; se le podía escuchar platicar con alguien desconocido. Alguien de quien sólo se podía escuchar un horrible y atroz sonido por voz; la cual, al parecer, alegraba al viejo de alma negra únicamente con oírla.
A pesar de esto, Luis pensó que esas historias las contaban sólo para alejar a la gente del dinero del viejo. Y a Luis el dinero de Pedro era lo único que le importaba de aquél sitio.
De pronto, la sensación de que había alguien atrás de él, hizo que la sangre de Luis se helará a causa del miedo y el horror de lo que esto significaba.
Todos aseguran que en la noche en la que Luis desapareció de este mundo, se escuchó nuevamente la macabra risa del viejo Pedro. Haciendo que nadie volviera a pasar por su maldita casa por tal motivo. Pues además de haber muerto una noche antes; todos sabían que el único capaz de hacer reír al viejo perverso, no era otro más que el demonio mismo.

martes, 29 de octubre de 2013

Mi abuela

Hola mi nombre es Hernán y lo que les voy a contar me lo contó mi abuela lo que le sucedió a mi ella en Honduras en el departamento de Francisco Morazan en una aldea llamada Sabanagrande. Vivían muy alejados del pueblo casi por el cementerio vivía una señora con 3 hijos en esa casa pasaban cosas espeluznantes a partir de las 6:00 pm en adelante las láminas chillaban como si algo estuviera caminando sobre ella, se escuchaba gente hablando en la cocina, las ollas y trastes se rompían en la noche. Una vez de esas mi abuela salió a ver que pasaba y lo se encontró fue un animal negro con unos ojos rojos que la quedó viendo. i abuela se asustó mucho. En otra, mi abuela se quedaba sola en eso ella se durmió en la cama y ella sintió que algo se acostaba sobre ella y después le movían la cama como si alguien quisiera que ella no estuviera en esa casa pero lo más extraño fue cuando la puso en venta, solo una señora se la compraba supuestamente ella hacía cosas malas como brujería se la vendió a una cantidad muy baja... espero que le haya gustado la historia a lo que me conto gracias por haberla leído espero qu escribir otra historia para que sepas lo que le pasa a algunas personas...

miércoles, 16 de octubre de 2013

13 niños en una tumba

Esta terrible historia sucedió en uno de estos pequeños pueblos del interior en los que la mayoría de sus habitantes son viejos y tan sólo hay 5 ó 6 niños.
Precisamente, varios de estos niños estaban jugando una tarde al escondite, en los alrededores de la vieja iglesia y el cementerio.
La fatalidad hizo que tres de los niños se escondieran en un ataud que había preparada para enterrar a un anciano esa misma tarde. Los niños se quedaron allí mucho rato y al final se quedaron traspuestos. Se despertaron oyendo golpes sobre la tumba. PUM...PUM...PUM...
Uno de ellos al final intentó abrir la tumba, pero un gran peso había encima... eran cerca de 100 kilos de tierra.
Los niños fueron enterrados vivos, y esto se supo porque alguien encontró al viejo en una urna de cristal y pensó: Si el muerto está aquí, y la tumba pesaba algo..., ¿a quién hemos enterrado?
Se sacó la tumba rápidamente y allí estaban los tres niños, agarrados de la mano y asfixiados...
Un tiempo después, uno de los habitantes de ese pueblo, estaba en el frente de su casa, tomando un descanso, luego decide pasar por el lugar donde los 3 niños habían sido enterrados vivos, y cuando paso por ese callejón, encontró a los 3 niños de pie que le decían:
"No es necesario estar bajo tierra para saber que estas muerto"

lunes, 30 de septiembre de 2013

En la oscuridad


Esta historia es totalmente verídica. Ocurrió ya hace años en algún bosque en la comunidad de Galicia. Un hombre, de apenas 40 años de edad, iba con su moto por un pedregoso sendero de ese bosque cuando, por alguna extraña razón, decidió adentrarse en él. Jamás se ha podido olvidar de la decisión que tomó aquel día. Y ocurrió lo inevitable.

La espesa oscuridad de la noche empezaba a caer sobre la zona y la visibilidad cada vez era menor, hasta el punto de no poder distinguir el sendero. Incapaz de recordar el camino de regreso, empezó a dar vueltas y vueltas y siempre, al final, se encontraba en el mismo lugar, no avanzaba ni retrocedía.

La desesperación y el miedo se apoderaron de él, pero lo peor estaba por llegar... En la oscuridad los miedos aumentan...

Para más cúmulo de malas noticias, la moto pincha su rueda trasera. Todo parecía estar perdido. La oscura noche se apoderó totalmente del bosque, y el silencio, el silencio, era aterrador.

Muerto de frío, hambriento, cansado, y sobre todo aterrorizado emprendió el camino a
pie. Debía llevar ya una media hora andando cuando por fin vislumbró algo no muy lejos de
donde estaba, algo que le hizo recuperar la sonrisa. Una vieja casina de madera, con luz dentro parecía decirle que su desesperación se había acabado.

- "Hay gente dentro"-pensó-"Me ayudarán"- Era la segunda decisión desafortunada desde que se adentró en el bosque...

Llamó a la puerta, las personas que le abrieron dudo que las haya olvidado y que las olvide en lo que le queda de vida.

Una pareja de ancianos, de entre 65 o 70 años le atendieron muy amablemente. Les comentó todo lo que había sucedido, y ellos le invitaron a pasar la noche allí. Él accedió agradecido.

La cena no resultó del todo de su agrado...La carne tenía un gusto que el nunca había probado, y el vino tres cuartas partes de lo mismo. Dando gracias a los amables ancianos pidió que le enseñaran sus aposentos, donde pasaría la noche. El anciano le acompañó...

-" Es curioso ver como nuestros temores disminuyen cuando tenemos alguien con quien compartirlos, ¿no cree? Usted parecía muy asustado cuando apareció, pero poco a poco su miedo se fue desvaneciendo...Supongo que escapar en la oscuridad debe volverle loco a uno...¿Quién sabe si el verdadero miedo se debe encotrar cuando creemos que estamos a salvo? jejeje..."- Bromeó el viejo. -Desvaríos de ancianos..."- Pensó el hombre.

Ya estaba durmiendo, debían ser altas horas de la madrugada, cuando un crujido le despertó...Alguien estaba subiendo las escaleras muy despacio...demasiado despacio
incluso para dos ancianos...era como si fuera sigilosamente mientras trama algo...Esa desconfianza hizo que el hombre se levantara y mirara por la mirilla de la puerta....Lo que vio le puso los pelos de punta.

Aquel anciano amable, iba hacia su habitación con un hacha en la mano y unos ojos...una mirada que haría echar a temblar a cualquiera.

Corriendo intentó desesperadamente huir, buscó sus zapatos debajo de su cama y notó algo líquido y viscoso en el suelo..se agachó, y vio un cadáver...Pegó un grito. Lo que hizo que los pasos del anciano aumentarán su velocidad. Desesperado, abrió la ventana en el mismo momento que el anciano abrió la puerta, y saltó por ella.

Echó a correr por el bosque mientras oía al anciano gritar:

-"Puedes escapar de nosotros, pero en la oscuridad estarás eternamente. No puedes huir de tus temores!!". Siguió corriendo, y no paró hasta el amanecer...

Por fin encontró la moto. Y el camino de vuelta por el sendero. Cuando se miró el rostro por el retrovisor, parte de su pelo había encanecido..por el miedo de aquella noche.

Una noche que jamás olvidaría...Una oscuridad que le ha hecho dormir todas las noches con la luz encendida. Un miedo del que no puede escapar.

viernes, 6 de septiembre de 2013

La ofrenda


Laura se durmió con odio a Marcos y al despertar no estaba en la cama donde se había acostado la noche anterior sino en la cueva del acantilado, mi guarida, en un universo que nada tiene que ver con el de los hombres y mujeres de la tierra.

Afuera, la tormenta infernal y eterna arreciaba sobre el mar que parecía reclamarle supremacía, ansiosos de alcanzarse el uno al otro para la batalla final.

Arriba, el rugir del cielo, con el viento que arrastraba por lo alto nubes negras como crespones fúnebres, que de vez en cuando dejaban ver una luna con el color de la infección.

Abajo, la monstruosa marejada azotaba una y otra vez el negro arrecife de coral y amenazaba con despedazarlo como una pesadilla del Kraken. Por momento aparecían restos de embarcaciones provenientes de otros tiempos.
Desnuda, ella vio con extrañeza el fuego que chisporroteaba a su lado y, temblorosa, volvió a mirar la tormenta de afuera pero esta vez algo había allí. La silueta inmóvil de un hombre con una mueca de risa. Alto, con fosforescentes ojos rojos de serpiente, colmillos y dientes de lobo.
 
Desnuda, ella vio con extrañeza el fuego que chisporroteaba a su lado y, temblorosa, volvió a mirar la tormenta de afuera pero esta vez algo había allí. La silueta inmóvil de un hombre con una mueca de risa. Alto, con fosforescentes ojos rojos de serpiente, colmillos y dientes de lobo.
 
Laura descubrió en esos ojos a Marcos y sonrió. Se sintió subyugada. Enamorada.
Se levantó sin ningún tipo de pudor con todo su cuerpo de piel blanca y sonrosada y se acurrucó entre mis brazos, sus manos recorrían mi pecho de piel escamosa. No le tuvo miedo a las garras de tres dedos del Amo de los Vientos y se estremeció cuando le acaricié la espalda y posé una zarpa en su cadera.
Afuera, el infierno estaba más desatado que nunca. Las olas voraces parecían ganar la batalla al acantilado que se deshacía en grandes trozos de roca y árboles que se alzaban como manos clamando desesperados al cielo negro y rugiente.
 
Ella levantó su cara y pegó su sonrisa a mis fauces, su lengua recorrió cada uno de mis afiliados dientes y le provocaron sangre. Sus labios y sus mejillas de colorearon de escarlata.
Sin dejar de sonreír, excitada y temblorosa, Laura se volvió, se inclinó, se entregó. Yo la poseí. Cambió el éxtasis y el dolor por la inmortalidad de Yog Sototh el Demonio de la Soledad.
Luego de la oscuridad, abrió pesadamente los ojos con el pitido lacerante del despertador, desnuda y sudorosa, en la cama de su departamento. Sintió un sabor acre en la boca, hizo una mueca de asco y escupió algo de sangre en la alfombra. Tenía que levantarse para ir a la oficina. Y una vez más odió a Marcos.

martes, 27 de agosto de 2013

El misterio del Mary Celeste

El Mary Celeste es quiza el más célebre de los casos de barcos fantasmas.
Fué construído en Parrsborough, Nueva Escocia, en el año 1861. Era un bergantin goleta, con casco de madera y dos palos, con aparejo redondo en el palo trinquete, velas de estay entre éste y el mayor y escandalosa y compleja en el mayor.
 Tenia 286 tons. de desplazamiento, con 30 metros de eslora y 7,6 de manga. Su nombre original era Amazon, luego Mary Sellars y al final, por un error tipográfico por parte del pintor, se convirtió en Mary Celeste.
El 7 de noviembre de 1872 zarpó de Nueva York con rumbo a Génova, a mando del capitán Benjamin S.Briggs, nacido en Marion, Massachussetts y 7 mimebros de la tripulacion, acompañados de la esposa de Briggs y su hijita de dos años.
Según el diario de a bordo, el bergantin llegó a las Azores el 24 de noviembre y a la noche siguiente se encontró con mal tiempo. No hay más anotaciones, pero en la pizarra del puente (donde se anotaban las diferentes posiciones antes de pasarlas al libro de navegacion) figuraba que el Mary Celeste se encontraba exactamente al nordeste de la isla de Santa María. Es todo un misterio lo que sucedió al barco desde entonces hasta que fué hallado a la deriva y sin nadie a bordo.
El 5 de diciembre de ese mismo año, el vigía de la nave británica Dei Gratia avistó un barco que parecía tener problemas. Tres tripulantes bajaron del Dei Gratia y remaron hasta el barco en peligro para ofrecerle ayuda. Treparon por la barandilla y llegaron a la cubierta; salvo por el sonido del viento en las velas y el inquietante crujido del maderamen, no se oía nada. Los marineros registraron el barco desde los mástiles hasta la bodega y lo encontraron en excelentes condiciones, pero no había ni un alma a bordo. La tripulación había desaparecido sin dejar rastro.
Después de los misteriosos sucesos, la carrera del Mary Celeste fue cuesta abajo. Fue puesta a venta varias veces (siempre por debajo de su valor) y todos sus dueños maldijeron su suerte por la mala fortuna que traía consigo ser propietario de un barco embrujado.

martes, 13 de agosto de 2013

El hombre de negro

“Y como siempre, allí estábamos los de siempre, haciendo lo de siempre. Sentados en la oscuridad, alejados de todo aquel que solo quería imponernos algo. Todos hablábamos, reíamos, bebíamos y todas esas cosas que haces con los amigos.
Cuando mejor lo pasábamos, Carol, mi mejor amiga empezó a llorar mientras gritaba que en el fondo en la oscuridad había alguien que vestía de negro y estaba tan pálido (o al menos eso vio) que parecía un muerto. Todos comenzamos a reírnos y le dijimos que dejara de beber. Ella insistió.

Dos de los chicos que estaban con nosotras se ofrecieron a acompañarla hasta el sitio para que se convenciera de que allí no había nada ni nadie. Al final fuimos todos. Llegamos, miramos por todas partes y, como habíamos pensado, no había nada; mejor dicho, nadie.
A Carolina se le pasó el susto. Volvimos a crear el ambiente que teníamos, cuando vi algo: era ese hombre, el de negro. Me entró tal miedo que comencé a gritar. Los chicos pusieron cara de mosqueo y nos empezaron a decir que la broma había estado muy bien pero que paráramos, que se estaba haciendo pesada. Nosotras no dejábamos de decir que aquello no era una broma, que habíamos visto a aquel hombre o lo que fuese.
Después de un rato decidimos quedarnos allí un poco mas, pero esta vez cambiamos los sitios.
Cuando mas a gusto estábamos, uno de los chicos, Juan, le dijo a otro que mirase al fondo. Este se levanto y dijo gritando ¡¡¡¡CORRED!!!!
No tuve tiempo a girarme y mirar, pero se lo que vieron. ¡¡¡SI!!! Se que habíamos bebido, y también se que cuando se bebe se puede llegar a ver cosas que en realidad no están pasando pero en este caso lo vimos cuatro personas. No volvimos a aquel sitio nunca mas.”

martes, 30 de julio de 2013

Mi hermano me SUSURRA

Bueno, esto realmente me pasó. Cuando yo tenia 6 años, mi papá se había separado de mi mamá, desde entonces me toco elegir, y entonces elegí a mi mamá su casa era grande pero la de mi papá mas, yo me quede con mi madre y los feriados con mi padre. Una noche en la casa de mi madre, estaba yo en mi cuarto, dibujaba un retrato para mi madre, pero de repente una hoja se arranca bruscamente de mi cuaderno,sin razón alguna,me asusté mucho,corrí a decirle a mi madre, ella me dijo que solo fue producto de mi imaginación,entonces me relaje, pero a la vez algo me susurró en el oído “Hola, tanto tiempo sin vernos” y quede muy asustada, pasaron los años y ya tenia 11 años, pero siempre me susurraban lo mismo, cuando supe sobre los fantasmas y espíritus, sabía que era algo como eso, entonces mi madre al cumplir 12 años me dijo la verdad sobre esa voz que escuchaba todos los días. Me dijo que ella había tenido un hijo antes de que yo naciera, el murió cuando yo nací, y su espíritu siempre Habito con ella, ya hora habita con migo, desde entonces escucho la voz de mi hermano todos los días, pero no es preocupación se que el me está cuidando, pero sobre todo hay algo que me esta molestando de él,que el mató a mi abuela, por que ella no lo quería pero si me quería a mi, por eso me molesta y también me molesta sobre todo la VENGANZA que le hizo a mi abuela.

miércoles, 10 de julio de 2013

Pobre niño

Hace algunos meses mi mamá me contó una historia que le sucedió cuando era una adolescente.
Resulta que estaba en la secundaria y tenía un compañero de aula que era muy lindo, su madre era maestra de una escuela primaria y su papá era chofer de la guagua (autobús) de transporte escolar. Ambos eran personas decentes y muy queridas en el vecindario.
Una tarde el muchacho iba en su bicicleta camino a casa cuando un hombre le pidió que lo adelantara. Con mucho gusto él se brindó a hacerlo y el hombre se montó. Cuando habían recorrido un tramo el señor se sacó una jeringuilla del bolsillo del pantalón y le inyectó una sustancia para dormirlo.
Por un tiempo no se supo nada del niño, hasta que lo dieron por perdido. Como su padre era chofer, logró movilizar un grupo de guaguas que iban y venían cargadas de personas del pueblo que andaban en busca de su hijo. Recorrieron gran parte de la provincia pero no hallaron rastro alguno del chico.
Finalmente decidieron ir a ver a un palero (persona que practica la religión de santos y muertos) y este hombre le dijo que el niño estaba de cara al sol. Fueron a buscar en el oriente, por donde sale el sol y dieron con el niño. Estaba sentado con las piernas cruzadas en la hierba en un campo, le habían inyectado formol (líquido que le inyectan a los muertos para endurecerlos antes de enterrar) y le sacaron el corazón. Los pájaros le estaban terminando de comer los ojos.
Cuando comenzaron a hacer las investigaciones descubrieron que el hombre que el niño llevó en su bicicleta era un brujero que había sido contratado por una enfermera y su marido que era prófugo de la justicia. La intención era que el brujero hiciera un trabajo para que la policía no buscara más a su marido. El brujero lo que necesitaba era un corazón joven para el trabajo. La enfermera colaboró sacando las inyecciones y los elementos para operar del hospital.
Luego la policía hizo un levantamiento hospital por hospital buscando a la enfermera, pero nunca apareció.
En el entierro de tuvo que sellar el cristal del ataud con fotos del niño. La mamá del niño fue internada en un hospital psiquiatrico y murió a los pocos meses. Su padre aún vive y es un alcohólico.

viernes, 28 de junio de 2013

La casa victoriana

Alberto, que así se llama el niño de trece años nos envía una foto de la casa para que la veamos como es en la actualidad después de más de diez años desde que se reformara.
Esta es una historia real. No es una historia falsa para tratar de asustar a niños pequeños o entretener a los adultos. Algunos pueden pensar que esta no produce miedo en absoluto, pero es que yo tenía seis años en el momento y estaba aterrorizado y todavía lo estoy hoy en día cada vez que la recuerdo.
La casa donde vivo ahora con mi padre fue construida desde 1997 a 1998. Durante este período en el que mi padre estaba construyendo la casa, ocurrieron cosas extrañas.
Mi padre trabajaba en la casa de sol a sol para tratar de terminarla cuanto antes y así poder mudarnos. En varias ocasiones recuerdo que mi padre nombraba que dentro de la casa se veía un resplandor rojo fuerte, incluso después de haber anochecido.
Recuerdo que una noche, mi padre llegó a la casa donde vivíamos aterrado y le contó a mi madre que había odio una voz demoníaca susurrar su nombre. Estaba tan seguro de haberla oido que preguntó al vecino de al lado si había estado jugando al rededor de la casa. Pero el vecino no estuvo allí durante ese tiempo.
Cuando la casa se terminó finalmente, nos mudamos allí. Era el 31 de Octubre de 1998, lo recuerdo perfectamente por que ese día celebramos también mi cumpleaños.
Curiosamente, después de habernos mudado y durante el primer año, no volvimos a notar nada extraño en aquel lugar.
Una noche yo estaba tirado en el sofá viendo la televisión cuando me pareció escuchar como la voz de un niño. Hablaba en un idioma extranjero, así que no podía entender lo que estaba diciendo. Pensé que alguien estaba en el sótano y que iba a venir a por mí, así que subí corriendo a donde mis padres estaban y les conté mi experiencia. Ambos confesaron haber oído la misma voz. Mi papá pensó que se estaba volviendo loco, pero se sentía mucho mejor una vez que sabía que otros estaban escuchando la misma cosa. Así que tuvimos una larga conversación acerca de ello y decidió que había un fantasma en nuestra casa.
Un día mis padres habían recibido la visita de unos amigos y mientras se encontraban en el salón, escucharon una conversación que provenía de uno de los dormitorios de la plata superior. Mi madre, muy discreta, les dijo a los amigos que era yo jugando con un amigo, pero en realidad yo estaba en casa de mis abuelos.
Más tarde y después de varios sustos, mis padres llamaron a un amigo sacerdote para bendecir toda la casa y por suerte para nosotros, el cura también escuchó las voces. No obstante siguió con su trabajo y durante un cierto tiempo dejamos de escuchar las voces y ruidos extraños que se producían.
Por desgracia volvieron poco tiempo después. Al mismo tiempo, mi padre descubrió que mi madre estaba teniendo una aventura y no había mucha controversia en la casa cuando esto sucedía. Después de que mis padres se divorciaron las voces no fueron escuchadas otra vez ….
Eso cambió hace unos dos años. Mi padre y yo estamos escuchando la misma voz de nuevo, pero la experiencia ha empeorado conmigo. Veo caras … y gente que que me mira fijamente. Ellos me miran y murmuran entre sí, luego se ríen de mí. Entonces comienzo a rezar para que no me hagan daño. Entonces simplemente …. desaparecen. Mi padre y yo también oímos chocar los platos, pero cuando vamos a investigar no hay nada allí. Yo veo las cosas, las cosas oscuras del mal que acechan en los rincones oscuros. Mi padre ha visto algunas de estas cosas, pero no tanto como yo.Yo llevo una cruz conmigo donde quiera que vaya en mi casa.
Tengo trece años y creo profundamente en lo sobre natural y en las cosas inexplicables. Algunas personas podrán pensar que son producto de mi imaginación, pero ¿cómo se explican que otros lo han oído?
Mi casa es de estilo victoriano y está llena de antigüedades. A menudo me pregunto si los fantasmas o demonios se han “pegado” a los muebles y no están dispuestos a renunciar de la casa. Supongo que tendremos que ver que pasa con el tiempo.

domingo, 16 de junio de 2013

Pasajero fantasma

Hola soy del estado de México les contare esta historia es un hecho real me paso en el tiempo que fui taxista, una ves como a las 11pm me toco ir a una parte llamada satélite había un buen de trafico decidí ya que venía de regreso después de dejar el pasaje decidí venirme por otro lado ya que no quería entrar en el trafico iba con el radio a todo volumen pase por un hospital una enfermera me hiso la parada me pare la enfermera se subió me dijo llévame por favor a el metro más cercano que haya yo me dirigí hacia el metro la enfermera iba como muy nerviosa pero como a mí no me gustaba platicar con el pasaje no le pregunte qué era lo que tenia no me lo creerán pero cuando pasamos debajo de un puente esta algo largo el puente la enfermera abrió la puerta y se aventó yo me frene de golpe para ir a ver qué le había pasado a la enfermera pero otro carro me dio un golpe por atrás cuando me baje del carro me dijo el conductor del otro carro que porque me amarraba así y le dije que porque mi pasajera se había aventado y él me dijo que lo que él vio fue que solo se abrió la puerta pero nunca salió nadie y pues para salir de la duda antes de que llegara el seguro nos pusimos a buscar y efectivamente no había nadie.

Para no hacerles tan larga la historia les diré que ya que el seguro se arreglo con el otro conductor decidí irme a mi casa ya con los sustos quise descansar cuando llegue a mi casa y me iba a bajar del coche sorpresa mira al retrovisor y estaba la enfermera ensangrentada y me dijo no que me llevarías al metro pues la verdad me desmalle cuando reaccione ya era de día me bañe y me fui a trabajar y le conté a mis compañeros del sitio y me dijeron uno más que le toca llevar a la enfermera.

lunes, 27 de mayo de 2013

Aka Manto (Capa Roja)

Cuenta la historia que "Aka Manto" se dice que se trata de un hombre el que se vio obligado a cubrir su rostro con una  mascara blanca ya que habia tenido muchos problemas por ser muy apuesto.Se esconde en el ultimo cubiculo del baño de chicas a las cuales al entrar les pregunta: "¿Qué prefieres, capa roja o capa azul?" 

Si la respuesta fuera Rojo Una muerte violenta espera, hace cortes en la garganta o la cabeza de manera que la sangre fluira hacia abajo de la espalda haciendo parecer una "capa" roja. En cambio si la respuesta fuera Azul "Aka Manto" toma el cuello de la victima y la asfixia hasta que su rostro se ponga azul.

Aun si eligieran otro color, el suelo se abriria debajo y unas manos blancas te arrastrarian al mismo infierno. Tambien se dice que estas manos podrian salir del baño en el que esta uno sentado... y jalarte.

En otras versiones de esta historia se llama "Akai Kami" donde pregunta si prefieres el papel rojo o el azul, fuera como fuera el resultado de las respuestas es el mismo: Rojo> degollacion y Azul> asfixia

domingo, 12 de mayo de 2013

El loco que se aparece en España

Una pareja viajaba en coche por un sitio boscoso alejado de la civilización, era de noche. El chico se había alejado de las carreteras principales y no se veía ninguna luz.

Su novia empezó a buscar alguna emisora de radio interesante y dio con una de noticias. El locutor pidió atención a los oyentes y contó que un enfermo mental peligroso había escapado de un sanatorio. La policía le estaba buscando y habían perdido la pista en una gran zona boscosa.

- ¿Te imaginas que ese loco esté por estos bosques?. -Preguntó la chica a su novio.
- No digas tonterías cari, ¿tú sabes la cantidad de bosques que hay en esta región? -respondió el chico.

De repente, ¡PLOF!, ¡PLOF, ¡PLOF!, ¡PLOF!, ¡PLOOOOOF!… el coche se paró.
- ¡MIEERRRRRRDAAAA! Nos hemos quedado sin gasolina! -exclamó furiosamente el chico.
- ¿Y ahora qué vamos a hacer? no hay ningún pueblo cerca, no se ve ni una luz-, susurró sollozando la chica.
- Tranquila, ahora mismo cojo la garrafa de emergencia y me voy a buscar alguna gasolinera o alguna casa donde pueda llamar por teléfono.
- ¿No me irás a dejar sola? ¿verdad? – dijo la chica.
- Eres una histérica, no te va a pasar nada, cierra los seguros de las puertas y ya está, no tardaré en regresar- respondió el novio.

Así que el chico cogió la garrafa, cogió la linterna, dio un beso a su novia y partió.

La chica cerró los seguros de las puertas, se fue al asiento de atrás, se tapó con una manta y se acurrucó muerta de miedo.

El tiempo pasaba, una hora, otra hora, y el chico no regresaba. La chica cada vez más nerviosa miraba su reloj debajo de la manta.

De repente… ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, unos fuertes golpes en el techo del coche, la chica intentó gritar, pero apenas un hilillo de voz salió de su garganta.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!,

El ruido no cesaba, cada vez los golpes más fuertes.
La chica, aterrorizada, pedía a Dios que pronto viniese su novio.
¡PLOM!
¡PLOM! ¡PLOM!

Al rato la chica escuchó otro sonido, era la sirena de un coche de policía que se detuvo a su lado.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!
El ruido seguía.

Un agente se acercó a la puerta de atrás donde estaba la chica.
- Abra la puerta por favor, soy agente de policía.
La chica abrió la puerta.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!,
- Por favor señorita, salga del coche y acompáñeme, pero ante todo no mire para atrás, no se le ocurra mirar a su coche -dijo el agente.

¡PLOM!,
¡PLOM!, ¡PLOM!,

La chica, haciendo caso omiso de las indicaciones del agente, miró hacia atrás, hacia su coche.
¿A que no sabéis lo que vio?
A un loco, encima del techo del coche, dando golpes con la cabeza cortada de su novio.

¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!, ¡PLOM!.

martes, 30 de abril de 2013

Los relojes

En un viaje de Valencia capital a Cullera, lugar de la costa valencia al que ya estaban casi llegando, un matrimonio sudamericano sufrió un avistamiento del que no fueron realmente conscientes.
Era aún de día y sólo recordaban el sonido estridente de la radio y las luces que se acercaban hacia ellos cegándolos.
Nada más. No recordaban nada más.
Al despertar vieron que estaban en la cuneta, con el coche en marcha y en estado de semisueño. Despertaron y siguieron su camino mientras se preguntaban qué había ocurrido.
- ¿Qué hora es? -preguntó el marido mirando su reloj.
  - Las cinco. -Contestó su mujer.- Pero está parado, no puedo asegurártelo.
El hombre se dio cuenta de que su hora coincidía con el reloj de la mujer pero le extrañaba algo: la tarde estaba acabándose, se notaba en el cielo.
Llegaron a los pocos minutos a Cullera y lo primero que hizo el hombre fue entrar en una relojería:
Todos los relojes marcaban las cinco de la tarde, y como el suyo y el de su esposa, todos estaban parados. El dueño iba de uno a otro poniéndolos en marcha, dándoles cuerda, mirando las pilas.
El sudamericano se presentó y le confesó lo que le tenía preocupado, a lo que el dueño de la relojería contestó:
- Hoy ha ocurrido algo extraño, todos los relojes de la tienda se han parado a las cinco de la tarde.

martes, 16 de abril de 2013

Asiento del coche

Era una noche sombría y brumosa. A Denise le costaba mantenerse despierta. Iba por una carretera desconocida y fuera llovía. Su nivel de ansiedad aumentaba cada vez más ya que el nivel gasolina comenzaba a ser peligrosamente bajo y no tenía ni idea de dónde se encontraba la ciudad próxima.
Finalmente, justo en el momento en el que iba a parar el coche para pasar la noche y dormir, percibió una pequeña estación de servicio a un lado del camino. Parecía un poco abandonada pero tenía luz, había vida. Paró en la estación. El empleado de la misma dio la vuelta al coche y parecía estar muy distraído. Denise no se sentía bien a su lado. Finalmente reaccionó, pero le pidió que abriera el capot, ya que según él el coche hacia ruidos extraños.
Su ansiedad empieza de nuevo a aumentar porque se da cuenta que está sola en esa pequeña estación de servicio mugrienta en medio de la nada y que el empleado encuentra cualquier escusa para no dejarla ir. Él empleado le pide a Denise que se acerque para ver el motor ya que quiere mostrarle una cosa. No sabiendo demasiado qué hacer, Denise se acerca preguntándose para ella porqué no empieza a gritar.
Tan pronto llega delante del coche, él la coge del brazo y le dice: “¡¡Este coche necesita una reparación!! ¡¡Acompáñeme a la oficina!!” Tras eso, le pone la mano tapando su boca y la arrastra con fuerza al interior de la oficina. Ella comienza a morderle la mano mientras él tira de ella hacia el interior de la estación. Una vez en el interior, él la suelta y le dice que hay un hombre acostado sobre el asiento trasero de su coche, que por eso la trajo al interior y que debe creerla. Pero Denise, aterrorizada y sin creer lo que dice, escapa corriendo hacia su coche huyendo de él a toda velocidad. Se mete en el coche, arranca a toda prisa y sale despavorida de la gasolinera.
Al cabo de unos minutos ya más tranquila, recuerda la recomendación que le había hecho y para darse cuenta que sólo era una mentira mira por su retrovisor. Pero no le mentía. Allí se encontraba un hombre con una cazadora con capucha y un hacha en la mano tumbado sobre el asiento trasero. Con un rápido movimiento de brazo decapitó a Denise con su hacha.
El cadáver de Denise fue encontrado pocos días después. No es el único caso que ha sucedido en las carreteras. Pero la policía nunca ha podido encontrar al asesino en serie.

miércoles, 27 de marzo de 2013

De noche sola en el campo

Un día sábado yo me quede a dormir en la casa de mi abuela, estaba completamente sola todos se habían ido. YO me encerré en la pieza de mi abuela a mirar tele en eso me llama mi amiga, y me dice q vea el canal 7 yo lo puse y apareció q una niña andaba por las calles según lo q decían en ese canal esa nena había muerto hace mucho tiempo en el campo y yo me dije a sí misma “yo estoy en el campo”!! Yo mire por la ventana y juro q la vi!!Me asuste un montón así que cerré puertas y ventanas cerré completamente todo y me quede con la luz prendida me quede viendo tele y escucho un ruido del baño creí q era el gato de mi abuela y no era fui a ver q había en el baño y no había nada me miro en el espejo y se me apareció!!Yo me asuste tanto q grite y salí corriendo a encerrar me en la pieza saque el espejo de mi pieza y el de mi abuela…y asta hora no me miro en los espejos de noche y no quise volver más a dormir en lo mi abuela les conté estoy a mis tías y abuelos y me dijeron q lo de la niña es verdad ella anda por los campos y yo asta a hora no salgo de mi casa de noche al menos q salga con alguien...


martes, 19 de marzo de 2013

Vigila las patatas

En una pequeña ciudad de España, un padre que tiene un pequeño bar, contrata a su hijo en verano para que le eche una mano con los turistas que llegan a la ciudad en esas fechas. El hijo no es muy trabajador, de hecho es bastante despiste, por lo que su padre le encomienda pocas tareas y todas ellas fáciles.
Una tarde-noche, con el bar aún vacio, el padre debía ausentarse una media hora, por lo que dejó encargado del bar a su hijo. No había nadie, por lo que lo único que tenía que hacer era prestar atención a unas patatas fritas que había dejado friendo en la freidora. El chico le dice que no se preocupe, pero viendo un partido de fútbol que echaban por la tele se olvida de las patatas. El teléfono suena a los pocos minutos y al responder oye una voz que le dice “vigila la freidora” y cuelga.
El chico piensa que es una broma del padre, pensando que se le habían olvidado las patatas. Pero aún era pronto para ir a verlas, por lo que sigue mirando el partido. Pocos minutos más tarde vuelve a sonar el teléfono. Lo vuelve a coger y es la misma voz de antes con la misma advertencia. Aún no es hora de sacarlas, pero alertado por esas dos extrañas llamadas de teléfono, decide ir a ver qué es lo que pasa.
Una vez delante de la freidora se da cuenta de lo que le advertía el teléfono. Al levantar la cesta de las patatas, descubrió la cabeza de su padre, medio frita.

lunes, 25 de febrero de 2013

La penitente

No sólo en la ciudad de México es posible escuchar esta historia, pero sí es tal el lugar en donde se halla mayor difusión: una anciana mujer asciende un taxi; el conductor pregunta adónde desea que la lleve. Ella inicia un periplo que la llevará de iglesia en iglesia. De cada sitio de oración la mujer regresa al vehículo envuelta en llanto y con rezos en los labios. El itinerario dura alrededor de dos horas, hasta que por fin la mujer indica al taxista que la conduzca a su casa, en donde sus familiares pagarán por el servicio, que no ha sido barato. Una vez en la puerta del hogar, la mujer desciende diciendo que irá por el dinero, pero largos minutos pasan y nadie se asoma a abonar la tarifa. El taxista, fastidiado, llama a la puerta con acritud. Cuando se presenta un ocupante, se queja del comportamiento de la anciana y reclama su paga. En la casa, a la que ha accedido tal vez sospechando un ardid o una broma, le explican que la mujer ha muerto hace años, y es probable que hasta le exhiban entrañables fotografías de los últimos años de la abuela. El conductor, si es que ha llegado a sus oídos la leyenda, cae en la cuenta de que ha servido de chofer a la penitente, un espíritu que adopta la forma de muchas viejas mujeres para concurrir a rezar a templos, tratando de expiar quién sabe qué pecado.

domingo, 27 de enero de 2013

Las luces

Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos. Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía? Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir. No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.

domingo, 13 de enero de 2013

Accidente en la montaña



Esta es una historia también muy difundida, de la que hay versiones más o menos similares, no solo en diferentes lugares de la geografía española, sino además en muchos otros países.
En un lugar de la sierra madrileña, en una noche con mucha niebla iba un matrimonio en su coche. Regresaban de pasar un fin de semana en el campo y se dirigían a su casa por una carretera, poco transitada.
De pronto se les apareció una mujer en medio de la carretera con el cuello y la ropa llenos de sangre gritando para que parasen. La familia paró y el marido se bajó del coche. Entonces habló con la mujer que, muy alterada y llorando, le dijo que había tenido un accidente y que se había caído con el coche por un pequeño barranco. La mujer le rogó que la ayudara, que tenía un bebé y se había quedado atrapado entre los hierros del coche, que por favor bajara y lo sacara de allí.
El hombre, como buenamente pudo se puso a bajar por el barranco. Al rato subió muy nervioso con el bebé en brazos, que afortunadamente solo tenía heridas leves, y le preguntó a su esposa dónde estaba la mujer. Esta le respondió que se había sentado en una piedra grande que había allí junto a la carretera, pero cuando miraron ya no estaba. Entonces el hombre se metió rápidamente en el coche con el bebé y le dijo a su mujer que hiciera lo mismo. Arrancó el coche y se fueron. Su mujer, muy enfadada, le preguntó que por qué se iba con el bebé, que por qué no habían buscado a la mujer. El marido le dijo que se tranquilizara y que cuando llegaran a su casa le contaría.
Cuando llegaron, la mujer le pidió explicaciones a su marido. Este le contestó que cuando bajó y cogió al bebé vio a la mujer muerta en el coche, con la cabeza prácticamente cortada debido al accidente. El espíritu de la mujer era el que le había pedido ayuda para que salvaran a su hijo.