lunes, 24 de enero de 2011

El espectro del aula

Era un día gris, barrido por la lluvia. Desde el amanecer, hasta la hora de acostarnos llovió, aunque esa noche no creo que ninguno de nosotros haya podido dormir. Era la hora del almuerzo en nuestro colegio y nos tocó quedarnos en el salón a escamparnos. Estabamos hablando bobadas, como casi siempre hacíamos. Eramos en total diez personas las que estabamos juntas en un rincón del salón. Había muy poquitas personas aparte de nosotros, y todos sentados en el suelo, escuchando mucica, tocando guitarra, en fin...

-!Ahhhhh! -escuchamos gritar a una de las chicas que estaba con nosotros, nos asustamos y miramos hacia el lugar en donde ella estaba mirando, y alli, justo en una esquina que estaba diagonal a nosotros, un libro estaba levitando y moviendose de un lado a otro. La mayoría salió corriendo pero solo unos pocos nos quedamos en el salón. Aunque estabamos asustados, tambien estabamos emocionados. !Por fin habíamos visto un fantasma!...Pero la alegría se esfumó, cuando, de repente, la figura que sostenía el libro, se dejó ver. Un frío intenso recorrió nuestros cuerpos, era un niño, de no más de ocho años. No nos miraba, solo caminaba de un lado a otro leyendo, o fingiendo que lo hacía. Nuestra valentía se esfumó ante tal espanto y salimos corriendo y gritando del salón. Después de unos minutos, yo y otros tres amigos entramos nuevamente al salón, pero esta vez no había nada. Aquel niño fantasma no volvió a aparecerse, y el salón tardó tres semanas para volver a ocuparse, pues nadie quizo vover a entrar. Yo, aun sigo asustado y no me explico aquella aparición...

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